FARMACOLOGIA
Farmacología • Analgésicos narcóticos
La intensidad del dolor crónico no es continua, sino que fluctúa cíclicamente. Para controlar el mismo, el paciente debería recibir de forma profiláctica analgésicos a intervalos regulares medidos por reloj. Con ello no solo se consigue que el paciente se tranquilice, sino que además se ha demostrado que la cantidad de analgésicos recibida para controlar el dolor es menor que el tratamiento a demanda. Además, han de estar previstas dosis adicionales por si reaparece el dolor.
Así, para el dolor crónico en el adulto existen opiáceos de acción inmediata como también opiáceos de liberación mantenida para su tratamiento (Cuadros 7 y 8).
Cuadro 7. Opiáceos de acción inmediata para el dolor crónico en adultos
Preparación de acción inmediata
Dosis iniciales para pacientes nuevos (naive) 2-4 mg (comprimidos) oral cada 4-6 h 10-30 mg por vía oral cada cuatro horas, según necesidad 5-10 mg oral cada cuatro a seis horas, según necesidad 25-50 mg oral cada seis horas, según necesidad
Vida media
Hidromorfona
2-4 h
Morfina
2-3 h
Oxicodona
2-3 h
Tramadol
6-9 h (incluido metabolito activo)
50 mg oral cada seis horas, según necesidad
Tapentadol
Cuatro horas
Cuadro 8. Opiáceos de liberación mantenida para el tratamiento del dolor crónico
Preparaciones retard disponibles
Opiáceo
Intervalo de dosis habitual
Morfina
5, 10, 15, 30, 60, 100 y 200 mg Cada 8-12 horas
Hidromorfona
4, 8, 16, 32 y 64 mg
Cada 24 horas
12, 25, 50, 75 y 100 (liberación microgramos/hora)
Fentanilo (parches transdérmicos)
Cambiar cada tres días
Oxicodona
10, 20, 40 y 80 mg
Cada 12 horas
Buprenorfina (parches transdérmicos)
35, 52,5 y 70 (liberación microgramos/hora) 50, 100, 150 y 200 mg
Cambiar cada cuatro días
Tramadol
Cada 12 horas
Tapentadol
25, 50, 100, 150, 200 y 250 mg Cada 12 horas
253
Made with FlippingBook - Share PDF online