FARMACOLOGIA

Farmacología • Farmacología antiparasitaria

En el tratamiento de la tricomoniasis el fármaco de elección es el metronidazol, que se describirá en el tra tamiento de la amebiasis. En el tratamiento de la tripanosomiasis se utiliza el benznidazol, nitroimidazol del mismo grupo que el metronidazol y con semejantes características farmacológicas; el melarsoprol intrave noso, que es un fármaco muy específico y solo se importa a España cuando se agotan las alternativas far macológicas; y el nifurtimox, que también es un medicamento extranjero muy específico. En el tratamiento de la toxoplasmosis se administra el antimalárico pirimetamina con sulfamidas asociadas. A continuación se detalla el tratamiento farmacológico de la malaria, la amebiasis, la giardiasis y la leish maniasis. Malaria o paludismo A escala mundial, la malaria es la enfermedad infecciosa más frecuente y con mayor morbimortali dad , y aunque en España fue erradicada oficialmente en los años sesenta del siglo pasado, en la actualidad se registran anualmente cientos de casos importados. Siempre se debe descartar el paludismo ante un cuadro febril tras un viaje a una zona palúdica y los viajeros tienen que saber que si aparece fiebre, cefalea, astenia, sedación y mialgia, sobre todo en los tres primeros meses tras su vuelta, han de informar rápidamente y mencionar la posible exposición a la malaria. Los principales síntomas de la enfermedad son fiebre, escalofríos, dolor articular, cefalea y vómitos repeti dos. La malaria está causada por protozoos del género Plasmodium de las especies vivax , ovale , malariae y falci parum , que se transmiten a través de la picadura de mosquitos hembra del género Anopheles , previamente infectados, que actúan como vector. Aunque las cuatro especies de Plasmodium provocan la enfermedad, el falciparum es el más agresivo si no está bien tratado y es el que desarrolla mayor número de resistencias a fármacos. El ciclo vital del parásito es muy complejo: a grandes rasgos consiste en un ciclo sexual en el mosquito hem bra y un ciclo asexual en el ser humano. El mosquito pica a un enfermo con paludismo, cogiendo sangre con gametocitos que se transforman en esporozoítos, que son las formas de inoculación del parásito; pos teriormente inyecta los esporozoítos al picar a la persona, estos circulan por la sangre y llegan a las células hepáticas, donde se reproducen como esquizontes tisulares primarios que se transforman en merozoítos tisulares (fase tisular extraeritrocitaria) que pasarán a la sangre, entrarán en los glóbulos rojos, dentro de los cuales se desarrollan los trofozoítos o esquizontes sanguíneos o secundarios. El eritrocito se rompe y se liberan los parásitos que invadirán nuevas células (fase eritrocitaria) (Imagen 1).

Los Plasmodium vivax y ovale tienen formas hepáticas silentes o hipnozoítos que son liberados a la sangre periódicamente, lo que supone nuevas recaídas.

Si no se trata a tiempo, la malaria puede causar la muerte en poco tiempo, pues altera el aporte de sangre a órganos vitales. En muchas zonas del mundo, los parásitos se han vuelto resistentes a uno o varios fármacos antipalúdicos.

La prevención mediante la protección personal contra las picaduras es un factor determinante; no obstante, cuando se va a viajar a una región endémica, se debe empezar la profilaxis farmacológica un tiempo antes,

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