FARMACOLOGIA

Farmacología • Antibióticos

Resumen

continuación

• Los antimicrobianos representan un grupo altamente diverso de moléculas que pueden inhibir el crecimiento (efecto bacteriostático) o provocar la muerte (efecto bactericida) específicamente de bacterias. • Los mecanismos de acción de los antibióticos son diversos y a veces múltiples, pero todos operan en alguno de los siguientes puntos: impidiendo la síntesis de la pared celular, de proteínas o de ácidos nucleicos, o bien alterando la membrana celular de la bacteria sobre la que actúan. • Su abuso y mal uso han hecho que la resistencia a estos fármacos esté aumentando en todo el mundo a niveles peligrosos, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decretado a la resistencia antimicrobiana como uno de los principales problemas del siglo XXI. Para facilitar la eficacia y evitar las resistencias es muy importante una buena adherencia al tratamiento y ser rigurosos con la posología y la duración del tratamiento. • La resistencia puede ser mediada por múltiples mecanismos: reduciendo la concentración intracelular del fármaco, ya sea impidiendo la entrada o a través de la expulsión; protegiendo el sitio blanco me diante la adquisición de mutaciones en los genes o mediante moléculas que interfieren con la unión del antimicrobiano; y/o modificando el fármaco mediante hidrólisis o la adición de grupos funcionales. • Hay varias clasificaciones para estos fármacos, pero la más importante y usada es la que tiene en cuenta su estructura química. También se clasifican atendiendo a su mecanismo de acción, a su actividad bacteriostática o bactericida y a su espectro de actividad. Según su estructura química, se clasifican en: − ß-lactámicos: penicilinas, cefalosporinas, monobactámicos y carbapenemas. − Glucopéptidos: vancomicina, teicoplanina. − Aminoglucósidos: estreptomicina, gentamicina, tobramicina, kanamicina, amikacina. − Macrólidos: eritromicina, claritromicina, azitromicina, troleandomicina, josamicina, roxitromici na, espiramicina, diritromicina. − Lincosamidas: lincomicina, clindamicina. − Tetraciclinas: tetraciclina, aureomicina, terramicina. − Cloranfenicol. − Oxazolidinonas: linezolid y tedizolid. − Estreptograminas: quinupristina (estreptogramina B) y dalfopristina (estreptogramina A). • La elección de un antimicrobiano para el tratamiento de cualquier enfermedad debe basarse en un correcto diagnóstico clínico y microbiológico. En principio, el antimicrobiano ideal es aquel que sea más eficaz frente al patógeno causal, el mejor tolerado por el huésped y, a ser posible, el de menor coste. • Los antibióticos ß-lactámicos son un grupo amplio, importante y muy utilizado de antibióticos. En general, son poco tóxicos, siendo las alergias el efecto adverso más importante que pueden produ cir y que puede ser cruzada entre ellos, salvo con aztreonam. Es necesario extremar la precaución en la primera administración de un antibiótico (sobre todo con algunos como los ß-lactámicos) por el riesgo de estas reacciones alérgicas. Puede ser necesario llevar a cabo una prueba cutánea antes de administrarlo. Hay que tener precaución con los antibióticos ß-lactámicos por vía intravenosa, puesto que algunos de ellos pueden producir tromboflebitis. − Rifamicinas: rifampicina y la rifabutina. − Nitroimidazoles: metronidazol y tinidazol.

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