FARMACOLOGIA

Farmacología • Fármacos antigotosos y fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME)

La concentración sérica de ácido úrico depende del balance entre su producción, por la ingesta dietética de purinas, o su síntesis endógena, por el recambio celular, y su excreción por los riñones y el tracto gas trointestinal. En el caso de la gota, existe una producción excesiva de ácido úrico o el cuerpo no es capaz de excretarlo lo suficientemente rápido, o se observa una combinación de ambos. La sobreproducción de ácido úrico se produce por la deficiencia de enzimas que participan en el metabolismo de purinas o por la ingestión de alimentos ricos en estas, especialmente de origen animal, que incrementan los precursores de ácido úrico. El aumento de la síntesis endógena de ácido úrico también se produce cuando se acelera el recambio celular en enfermedades inflamatorias y hematológicas. El incremento de la producción de ácido úrico es responsable del 10% de los casos de gota, mientras el 90% restante se debe a una disminución en la excreción renal e intestinal. Las 2/3 partes de la excreción de urato se produce por los riñones, mientras el resto se excreta por el tracto gastrointestinal, donde se degrada por la uricasa bacteriana. Los cristales de ácido úrico no son solubles y requieren transportadores específicos de membrana para atravesar las membranas celulares. Estos transportadores son URAT (del inglés, urate transporter/channel ), principalmente URAT1. En algunos trastornos autosómicos dominantes se reduce la excreción renal de ura tos. El URAT1 transporta el ácido úrico filtrado a través de los túbulos proximales hacia el espacio intersticial por un transporte activo. Los medicamentos uricosúricos, como probenecid, benzbromarona y sulfinpirazo na, reducen la actividad de URAT1 y, por tanto, la reabsorción de ácido úrico en los túbulos proximales, lo que aumenta su eliminación por la orina. La gota es una enfermedad inflamatoria y hay que tener presente que la activación directa de las células fagocíticas de la membrana sinovial, mediante el contacto con los cristales de urato, conduce a la liberación excesiva de citoquinas. Esta respuesta inflamatoria se amplifica por la activación de neutrófilos y mastocitos, que liberan citoquinas proinflamatorias, quimoquinas y otros factores, como especies reactivas de oxígeno, prostaglandina E 2 y enzimas lisosomales. Además, los cristales de urato monosódico cambian la estabilidad de la membrana de las células fagocíticas por unión directa con lípidos y glicoproteínas, con la activación de proteína G, fosfolipasa A2, C y D, tirosina quinasa y otras quinasas. Un ataque de gota a menudo se produce rápidamente y en general se resuelve en el transcurso de siete a diez días. En función de su etiología se distinguen dos tipos de gota: la gota primaria y la gota secundaria. La gota primaria es la más habitual, en la cual no existe otra enfermedad que sea la causa del problema y puede ser por aumento de la producción de ácido úrico o por disminución en la eliminación de este; y la gota secun daria que es la originada por otra enfermedad como leucemia, psoriasis extensas, tumores malignos, etc., y ciertos fármacos como los diuréticos, el ácido acetilsalicílico y algunos quimioterápicos. Un paciente gotoso, a lo largo de su enfermedad, pasará por dos estadios de forma alternante: brote de gota y gota intercrítica. El objetivo del tratamiento es que la gota intercrítica sea cada vez más prolongada. Los depósitos de ácido úrico alrededor de los cuales se ha producido una reacción inflamatoria continuada en el tiempo, y que acaban siendo visibles a la inspección clínica, se denominan tofo . El brote de gota es fundamentalmente una artritis y habitualmente monoarticular, en él la articulación inflamada se vuelve rápidamente roja, caliente y muy dolorosa y con más frecuencia afecta a la primera articulación metatarso falángica. Los depósitos de cristales de urato monosódico son reversibles con un tratamiento adecuado, lo que sugiere que la enfermedad es curable. La actividad de URAT1 se puede modificar mediante medicamentos. Así, bajas dosis de Aspirina ® tienen efecto antiuricosúrico, mientras las dosis elevadas tienen efecto uricosúrico porque inhiben URAT1.

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