FARMACOLOGIA
Farmacología • Enfermedad de Alzheimer: tratamiento farmacológico
síntomas cognitivos y psicoconductuales. La hipótesis etiológica de la cascada amiloide es la más extendida, pero los tratamientos patogénicos enfocados en este sentido, de momento, no han sido exitosos, por lo que se plantean otras hipótesis. Su evolución clínica es muy variable, si bien su forma típica de presentación es el inicio con pérdida de la memoria episódica, con imposibilidad para el recuerdo de hechos recientes y para aprender nueva infor mación. Progresivamente se van añadiendo la merma de otras capacidades cognitivas como el lenguaje, la orientación, las praxias, las gnosias o la función ejecutiva. Aparecen asociados síntomas neuropsiquiátricos de manera muy frecuente, que influyen y provocan la alteración en la funcionalidad. El abordaje de la enfermedad de Alzheimer tiene que ser integral y no debe basarse únicamente en la altera ción cognitiva y en los síntomas psicoconductuales, sino en la importancia de conservar la autonomía en las actividades básicas de la vida diaria. El objetivo del tratamiento es retrasar estos síntomas, manteniendo y re forzando las capacidades y habilidades preservadas, evitar la desconexión del paciente con el entorno social y reducir así el deterioro funcional, que mejorará también la calidad de vida de los familiares y cuidadores. Dentro de la terapia cognitiva, no existe en la actualidad ningún tratamiento que cure la enfermedad, por lo que hoy en día los fármacos se consideran eficaces si logran estabilizar o ralentizar la progresión de los síntomas, tanto cognitivos como conductuales. Se dispone de dos tipos de tratamientos para la enfermedad de Alzheimer, el tratamiento específico y el tratamiento sintomático psicoconductual con intervenciones no farmacológicas y farmacológicas.
El tratamiento no farmacológico aportará beneficios en áreas donde los fármacos son menos eficaces, como en la calidad de vida, la afectividad, entre otras. Por un lado, involucra a los responsables de los cuida dos y a los familiares con conductas que faciliten el día a día del paciente, incluyendo cambios en el hábitat como adecuación de los baños, evitar barreras arqui tectónicas, luces adecuadas, etc. Por otro lado, existen medidas dirigidas por profesionales que se basan en la estimulación cerebral mediante el entrenamiento de la memoria, terapias de reminiscenica para mejorar el ánimo, musicoterapia, aromaterapia, estímulos psico sociales y ejercicio físico (Imagen 1).
El tratamiento farmacológico sintomático se basará en antidepresivos, neurolépticos, ansiolíticos, será siem pre individualizando y se seleccionarán aquellos con mejor perfil de seguridad, para un control adecuado de los trastornos del sueño, del ánimo y los síntomas psicóticos como las alucinaciones, los delirios o la agitación/agresividad. En la enfermedad de Alzheimer, desde el punto de vista fisiopatológico, de los múltiples neurotransmisores implicados, dos de ellos tienen protagonismo para el manejo farmacológico de esta demencia, los niveles bajos de acetilcolina y los valores altos de glutamato, por lo que el tratamiento específico actualmente dis ponible se basa en estas estrategias: • Los inhibidores de la acetilcolinesterasa o anticolinesterásicos (donepezilo, rivastigmina y galantamina) indicados en el estadio leve a moderadamente grave de la enfermedad, que se dirigen al déficit de acetil Imagen 1. Terapias dirigidas a la estimulación cerebral
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